Recientemente, el clima ha sido nublado y lluvioso, lo que ha propiciado la aparición de moho en el forraje. La intoxicación por micotoxinas causada por el moho se puede clasificar en aguda y latente. La intoxicación aguda presenta síntomas clínicos evidentes, mientras que la latente es la más fácil de pasar por alto o de detectar. Las pérdidas económicas ocasionadas por la intoxicación latente son mucho mayores que las causadas por la intoxicación aguda. La intoxicación latente presenta principalmente los siguientes niveles de riesgo:
01 - Daños a la calidad de los piensos y materias primas
El moho esporulado es un microorganismo saprófito que crece y se reproduce descomponiendo y consumiendo los nutrientes del alimento, liberando calor que eleva su temperatura. Como consecuencia, las proteínas del alimento se deterioran, su tasa de utilización disminuye, el contenido de aminoácidos se reduce y las grasas y vitaminas se alteran. Esto crea condiciones favorables para la proliferación de moho, lo que resulta en una mayor producción de micotoxinas. En consecuencia, la concentración nutricional del alimento y las materias primas se reduce considerablemente.
02 - Fuerte corrosividad para la mucosa del tracto digestivo del ganado y las aves de corral.
Provoca úlceras orales, esofagitis en patitos, descamación y necrosis de la mucosa intestinal en pollos y otros animales, afectando así la digestión y absorción de nutrientes. Por ejemplo, causa malabsorción de vitamina E y tiamina, lo que resulta en una disminución de la inmunidad y síntomas neurológicos. Además, dificulta la absorción de pigmentos en el tracto intestinal, lo que provoca una coloración deficiente del pico y las garras.
Además de ser un órgano digestivo, el intestino es también uno de los órganos inmunitarios más importantes del cuerpo. Su función es inducir respuestas inmunitarias innatas y adquiridas frente a antígenos microbianos. Asimismo, el intestino absorbe micotoxinas. Cuando las micotoxinas dañan gravemente la integridad de las células epiteliales intestinales, se reduce la secreción de inmunoglobulinas, las cuales desempeñan un papel fundamental en la respuesta inmunitaria de la mucosa intestinal. La toxicidad de las micotoxinas inhibe la síntesis de proteínas. La destrucción del sistema inmunitario intestinal aumenta la susceptibilidad de las aves de corral a las enfermedades infecciosas.
03 - Daño al hígado
El hígado tiene la función de almacenar glucógeno. Cuando los niveles de glucógeno disminuyen, se produce hipoglucemia. La ingesta de glucosa suele ser ineficaz; además, interfiere con la síntesis y el transporte de precursores de la yema en el hígado, lo que provoca una disminución en la tasa de puesta de huevos y un aumento en el tamaño de los mismos.
04 - Daños a los órganos inmunitarios
Además de la destrucción del sistema inmunitario intestinal, también provoca atrofia del timo y la bolsa de Fabricio porcina, reducción de linfocitos T y leucocitos, disminución de los niveles de albúmina y globulina, título de anticuerpos y concentración de anticuerpos séricos, lo que causa inmunosupresión y propicia la aparición de diversas enfermedades virales. La prevención es fundamental para eliminar los efectos nocivos del moho y las micotoxinas.
05 - Cómo inhibir eficazmente el mildiú del pienso
Agregar fungicida al alimento para animales es un método común para prevenir el moho.propionato de calcioComo inhibidor del moho en piensos, posee un excelente efecto bacteriostático y antimohos. Interfiere principalmente con la interacción de las enzimas al penetrar eficazmente en la pared celular del moho e inhibe su producción, logrando así una alta eficacia antimohos y anticorrosiva. Es un coadyuvante ideal para la prevención del moho.
Fecha de publicación: 8 de octubre de 2021


